Imperial Trumpet - Rehearsal 2015

Hay veces en las que dejo de lado mi desconfianza innata al black metal estadounidense y reconozco que, bueno, algún grupo decente sí que tienen por ahí escondido. Aun así, hay algo raro en esa tierra, un sustrato de alguna clase de género musical fantasma que ha retorcido ligeramente las formas del black metal de allí. Los grupos del underground americano tradicionalmente se han vacunado de estos efluvios con chutes de Death Metal y de otros estilos intachables en cuanto a metalicidad se refiere (Thrash et al), pero los que tenían como única referencia lo que sucedió allende los mares en escandinavia, digamos que estaban perdidos, porque esa fuerza invisible que permea el país ataca precisamente allá donde las secciones rítmicas estén más debilitadas, donde las melodías tengan cancha ancha para desengancharse y vagar sin rumbo.

No voy a tratar mucho más esta presencia, no vaya a ser que me vea y se cebe conmigo y con mi música, porque soy persona en grupo de riesgo. Baste decir que en lo que se llamaba la House Of First Light, esta bestia halló un hogar alternativo a su morada cascadia, y habitó entre los Skarstad y les susurró melodías y armonías cinemáticas y verdaderamente bonitas y atmosféricas. Aun así, ellos querían tocar otra cosa, para imitar a Weakling, ya estaban otros -- imagino que le dirían a la bestia -- ¡nosotros queremos ser franceses!. La criatura les maldijo, y tras sacar una maqueta de un par de temas, Imperial Trumpet fue abandonado por sus músicos, y la bestia le dió la fama a otro grupo neoyorquino más acorde a su naturaleza decadente, Imperial Triumphant, con el objetivo de confundir al público general y oscurecer la memoria del grupo bueno. ¿Imperial Trumpet, te refieres a Imperial Triumphant?

Desde que escuché estos dos temitas de la maqueta tratada me enamoré del proyecto, fugaz como fue. Hasta donde yo sé, además de estos dos temas sólo ha salido a la luz otro más, que tocaron en un programa de radio hace unos muchos años, debió ser en la era antepandémica. Sobre si llegaron deshacerse de las malas prácticas americanas, la respuesta es que no, pero siendo listos como eran, las encauzaron al buen camino. Las guitarras son cinemáticas al extremo, e incapaces como son de abandonar la consonancia, las enfocan a lo alto, para tratar de captar la gloria imperial de Napoleón, el anticristo. Una batería enérgica evita que las líneas de guitarra den vueltas sobre sí mismas y las ata a estructuras metálicas y refinadas, pero al final de los temas, cuando ya han cumplido, les deja desfogarse en puro juego textural. A diferencia de otros, ¡se lo han ganado! Las guitarras y el bajo entonces suenan como una masa de imágenes difusas, doradas, que flotan sobre todas las cosas del mundo como las nubes sobre el horizonte. Añoranza, regia virtud, la gracia con la que se mueve la flor y nata de la humanidad, esto es lo que tocan las guitarras en vez de notas.

Es breve lo que escribo, pero más breve es la maqueta. En vez de leer lo que escribo sobre ella deberíais irse al soulseek y descargársela a algún alma caritativa. A lo mejor algún día hablo de los trágicos intentos de uno de los Skarstad por hacerse ruso, ¿quién podría culparle?


-- Runenritter, 2026















Escrito a partir del 23.08.26
Última actualización el 23/08/2026

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Anotaciones


1. nada que añadir