Темнозорь - Горизонты...

He de ser sincero, todavía no me queda claro qué es Темнозорь realmente. ¿Qué continuidad hay realmente entre el grupo que sacó el Ведовством крепка чёрная слава Руси con el que más tarde sacó el Горизонты? ¿Es todo esto un sucio truco de Gorruth para apropiarse de los maravillosos temas e imagen del Темнозорь originario y hacer dinero con ellos [1]?

Sea como sea, Gorruth tiró de sus amistades en el Blazebirth Hall para recomponer Темнозорь y llevarlo al siglo XXI. La composición del álbum corre a cargo de Svyagir, conocido en mi pueblo por el nombre de Stringsskald. Quiero pensar que este músico, muy joven por aquel entonces, ya llevaba unos años colaborando con dicho colectivo, llegando incluso a escribir para Nitberg y Forest llegado el momento. Creo verle tocando el bajo en ese célebre video de Nitberg tocando en vivo en el Kolovorot del 2000, hito histórico. Colabora también en el Горизонты la figura más destacable de la escena rusa, el inigualable Kaldrad Branislav, alabado sea por los siglos de los siglos. Su papel en el álbum es el de vocalista guturálico. De las voces limpias, una voz de bajo muy poderosa, cosa rara de ver en el metal[2], se encarga, según la información de la que dispongo, Ratibor, que también toca la flauta. Uno pensaría que de este último papel se encargaría P.Noir, que del Темнозорь moderno es el único que puede o podía decir que había tocado en el Темнозорь antiguo (escribir letras o ser fundador espiritual no cuenta), y que por tanto sería un puente mínimamente aceptable por el que pasar de un Темнозорь al otro, pero se ve que Rakoth le interesaba más. El círculo se cierra con Sigrun, que desde el Blazebirth Hall viene junto a Kaldrad para darle al álbum su maravillosa portada. No se subestime su papel como visionaria, sus cuadros y diseños son el complemento ideal de la música del colectivo ruso.

Con todo ello, sería erróneo encasillar a Темнозорь como parte del Blazebirth Hall, ya que pertenece a una fase completamente distinta del desarrollo de la escena rusa. Es más acertado agruparlo junto a grupos relacionados con el colectivo en segundo grado, como Walknut. Se corresponde a la fase de difusión del black metal ruso fuera de sus fronteras, especialmente en Ucrania y en menor grado Polonia, debido al ya mencionado Gorruth y su ilustrísimo sello Stellar Winter. En esta fase segunda de la escena rusa, correspondiente a la primera década de este siglo, esta queda prácticamente absorbida por la Ucraniana, de mayor tamaño y proyección internacional. El Kolovorot se convierte en espacio de difusión evidente para los grupos rusos, y grupos clave de ucrania reconocen y apoyan a sus compañeros rusos: Knjaz Varggoth aporta unas cuantas líneas en uno de los temas del álbum tratado hoy, e I.Z.B.E.R.G. de Dub Buk le dedica temas al Blazebirth Hall, y finalmente hasta se casa con Sigrun. Hoy en nuestros días la escena ucraniana, de las dos, es la que ha podido sobrevivir de manera continuada en el tiempo, aunque deteriorada. Tras la muerte física de Kaldrad, la muerte física de Ulv Gegner, y la muerte social de Dagorath, de la primera escena rusa poco quedan más que los recuerdos[3].


Dejando de lado las simplificaciones atroces de los párrafos precedentes, ¿cómo suena este álbum? Esto es una reseña musical al fin y al cabo, y supongo que si alguien acaba aquí es para saber de esas cosas. El estilo fundamental del álbum es el propio de Stringsskald, véase el Nagelreid de Nitberg, el álbum de Walknut, o más recientemente, el álbum debut de Громоверж. Podría acabar aquí la reseña, pero continuaré. Generalmente conviven en distintas proporciones los riffs de "black metal" con los de "folk metal". La razón por la que pongo entre comillas estos términos es que no creo que describan lo suficientemente bien la música del álbum.

Voy a empezar por lo más simple y fácil de explicar: los riffs de supuesto black metal. Llamo riff de black metal, en el contexto de este álbum, a los riffs tocados a trémolo, aquí soy bueno y poco exigente. Estos riffs tienen todos la particularidad de que no tienen mucha presencia, son riffs de trasfondo, muy simples pero evocadores, y actúan a la sombra del resto de instrumentos, sean flautas, voces o guitarras acústicas. Podrían llamarse riffs de black metal atmosférico, pero hace casi una década que no me tomo ese término en serio. Ejemplo claro: el riff que suena bajo las voces limpias en el tema Вервольф. La que tocan las guitarras es una melodía genial, pero claramente se usa como sustento de Ratibor, presente en voces y flautas, no son lo primero en lo que uno se fija al escuchar el tema por primera vez. Quien tenga oído podrá ver que, realmente, no sólo no es un riff de black metal, sino que no es ni siquiera un riff de metal. ¿Cómo puede ser esto? Respondan, quienes sepan responder a este acertijo.

Antes de pasar al siguiente tipo de riff, me gustaría mencionar que Stringsskald es bastante bueno alargando los riffs y desdibujando las repeticiones de estos, haciéndolos mucho más fluidos que los de otros grupos y músicos. Aun siendo distintos en estilo, quiero pensar que esto fue una lección que aprendió de la mano de Kaldrad y de Ulv. Esta fluidez de los riffs le permite jugar desde el trasfondo de los temas con la intensidad de estos, creándole a Ratibor oportunidades sobradas para subir a notas más agudas y mostrar su rango. Ejemplos claros de esto: los estribillos de Вервольф y las estrofas de Fatherland. Aquí respondo, en parte, al acertijo. Mi crítica a lo hecho por Stringsskald sería que no lleva esta técnica post-metálica propiamente rusa a los extremos a los que podría llegar, pero ni siquiera Kaldrad pudo llegar a eso, estamos aún a la espera de que alguien le haga a Kaldrad lo que Kaldrad le hizo a Fenriz y a Varg. Aunque aquí Stringsskald toque de manera intuitiva riffs muy largos, nunca llega a romper con las repeciciones y entrar en momentos de verdadera linearidad, cosa que sucede muy muy a veces en Branikald, Raven Dark, y en menor medida Forest y Rundagor. Esto es la promesa implícita del Blazebirth Hall, black metal tan primordial y natural que deja de ser metal y entra en terrenos de pura fluidez, como el viento sobre las montañas o las olas en una tempestad, imágenes que reflejan el alma [4].

En cuanto a los riffs de metal pagano, son generalmente de gran contundencia, pero no excesivamente agresivos, porque Stringsskald no es de esos. Muchos son bastante pegadizos, como los de White Thunder Roars (célebre tema), mientras que otros se mueven en vaivenes desconcertantes como en ciertos momentos de Горизонт весны, cuando al final del tema las guitarras suenan como enormes árboles moviéndose hacia el oyente, o como monolitos que echan a andar, mientras que la flauta permanece tocando lo mismo como si nada, sin duda cómplice de todo ello. Es un momento que da verdaderas náuseas, si querían transmitir esa faceta sobrenatural y amenazante de la naturaleza, lo lograron. Predominan en este tipo de riff los acordes de quinta, en contraste con los acordes más complejos de los riffs de black metal. La otra faceta de los riffs paganos se muestra con el ya mencionado White Thunder Roars, que es el gran himno del álbum, y del metal pagano del este de Europa. Es absolutamente glorioso, una feroz llamada a la guerra en estos tiempos convulsos, los riffs suenan como un martillo pagano que aplasta y barre del mapa los templos y creencias extranjeras.

La flautita es, por otro lado, uno de los aspectos más destacados del álbum, y goza del protagonismo en muchos momentos de este. Es lo que termina de darle el toque pagano a los temas, y muchas de las melodías más mejores del álbum las tocan con este instrumento (lo que suena por encima de los primeros dos riffs de Вервольф, la melodía sobre el riff del estribillo de White Thunder Roars, la melodía situada entre Varggoth y las guitarras durante el estribillo de Горизонт весны, etc). Nunca toca nada muy complejo, pero siempre aporta algo apropiado. Es posible que la popularidad de Темнозорь en su época llevase a los grupos de metal pagano, fuesen de black metal o de heavy/speed metal, a adoptar instrumentos reales para sus canciones. Recordemos que en la época en la que todo esto estaba surgiendo los grupos usaban teclados como única instrumentación "pagana". El uso de una flauta de verdad por parte de Темнозорь pudo haber influido en los grupos que le rodeaban, o posiblemente no, y ellos fuesen simplemente uno de los grupos más precozmente influenciados por el zeitgeist. Generalmente esto de querer usar instrumentos folclóricos reales en el metal pagano lo suelo ver como un mal vicio que tienen ciertos grupos, pero en el caso de Темнозорь esto no parece forzado. La guitarra acústica es también destacable, contribuye mucho a la atmósfera y composición de varios de los temas, especialmente a Что шепчут курганы зарницам рассвета.

Tomado como conjunto, la estructura del álbum es efectiva, y muestra los muchos colores de la paleta sonora del grupo en esta época. La introducción al álbum es fantástica, sin duda fue inspirada por la del Goat Horns, que del metal pagano del este de Europa es soberano. Consiste en una obertura instrumental como las de algunas óperas, muestra enlazadas a lo largo de 3 minutos diversas melodías y motivos que se desarrollarán a lo largo del álbum. Se centra principalmente en los temas Вервольф, White Thunder Roars, y Горизонт весны, que tienen sus melodías principales aquí expuestas. Otros temas pueden inferirse de la obertura, como Fatherland, pero no de manera tan clara y abierta. En cuanto a otros temas instrumentales de enlace y estructuración, el álbum cuenta con Ледяной простор y con el homónimo del álbum Горизонты, que sirven de interludio y de cierre respectivamente. El primero de estos dos toma los experimentos atmosféricos del black metal ruso precedente y los limpia para hacerlos presentables al gran público, una guitarra casi sin distorsión y con mucha reverberación toca una serie de arpegios meditativos sobre un teclado invernal y cristalino que suena de fondo y crea expectación para el tema que lo sigue, Fatherland. Горизонты por otro lado es mucho más oscuro, en el sentido de que tiene una estructura menos evidente, y sirve para hundir en ensoñaciones al oyente tras haber este escuchado el álbum.

Concluiría diciendo que, cuando escucho este álbum, muchas veces me quedo atascado en los tres primeros temas, porque de tan buenos que son le doy para atrás al CD una y otra vez, pero ojo, el resto del álbum es también fantástico, y cuando logro salir del hechizo de los temas clásicos del álbum, caigo en uno mayor con el resto, que son mucho más etéreos y folclóricos. Las distintas facetas del paganismo están presentes a lo largo del álbum, desde el orgullo y espíritu guerrero de los primeros temas, a la añoranza mostrada en Fatherland, a la solemnidad de Что шепчут курганы зарницам рассвета, e incluso el peligro de la naturaleza, de los bosques retorcidos y la traicionera majestuosidad del invierno, como se percibe en el laberíntico y multifacético Горизонт весны.

Al poco de sacar este álbum se les unió Rodoslav, y con él entraron en su época dorada dentro de la escena eslava, tocando en numerosos festivales del este de europa, y hasta en finlandia. No le he mencionado hasta ahora por no haber cantado en la versión de estudio de estas canciones, pero mentiría si dijese que para mí temas como Вервольф no son sinónimos con él y su voz. Otro de los caídos de la escena rusa, que hoy parece más un cementerio. Descanse en paz.


-- Runenritter, 2026















Escrito a partir del 17.08.26
Última actualización el 22/08/2026

Volver al índice


Anotaciones


1. Fuentes ya olvidadas en conjunción con mi intuición me dicen que era de tribu muy insigne y notable este tal Gorruth.

2. Sobre la voz de Ratibor, y como curiosidad, es idéntica a la mía, tanto que tengo entre manos versionar algún temita del Темнозорь de esta época, de tan similares que sonamos.

3. Recuerdos muy lucrativos para Alexey Levkin, que, como Gorruth, me parece que oculta algo raro en su sangre.

4. El mejor ejemplo de esto siempre será el segundo tema del Хладавзор, Струн натянутых вдохновенья сталь, cuando del riff inicial brotan nuesvas melodías como claros entre las nubes de la tormenta negra inicial, y notas se alargan como suspendidas en el aire, y un movimiento nace del otro de manera orgánica.